Ortodoncia
La ortodoncia es la parte de la odontología que diagnostica, previene y corrige anomalías de posición de los dientes, de los huesos maxilares y de las deformaciones que esto produce en la cara.
Es común pensar que la ortodoncia en adultos y niños es únicamente estética, pero la mala colocación de los dientes también dificulta la limpieza, favorece caries y enfermedades de encías, produce desgaste y afecta a la función al hablar, tragar o masticar.
Si las muelas del maxilar no encajan correctamente con las de la mandíbula, la masticación pierde eficacia y la comida mal masticada produce una sobrecarga en el estómago.
El tratamiento de ortodoncia va más allá de enderezar dientes o conseguir una sonrisa agradable: puede repercutir en el crecimiento de los huesos de la cara del niño y en la función de los músculos de la masticación.
Síntomas que pueden observar los padres
Dientes mal colocados, girados, separados o apiñados; mandíbula excesivamente prominente o pequeña; dificultad para cerrar los labios; dientes anteriores que no ajustan entre sí; o dientes superiores que cubren totalmente a los inferiores.
En estos casos debe acudir cuanto antes al dentista e insistir en la higiene después de cada comida, evitando alimentos azucarados y pegajosos entre horas.
Tratamiento
La primera visita es informativa y sin compromiso. Se realiza una exploración inicial y una aproximación al caso, explicando la necesidad de un diagnóstico más profundo y el tipo de tratamiento.
Para un correcto diagnóstico se realizan pruebas complementarias como fotografías, radiografía panorámica, teleradiografía, cefalometría, modelos de boca y registros de oclusión.
El objetivo es realizar el tratamiento de la forma más corta y rápida posible, con técnicas eficaces, fiables y seguras.